Palacio de la Inquisición
Palacio de la inquisición
El tribunal de penas del Santo Oficio tuvo aquí su sede principal. Este edificio es considerado una de las casas típicas de la arquitectura civil de la ciudad de Cartagena de Indias del siglo XVIII. Se distribuyen en su interior lo que en su momento fueron cárceles y cámaras de tortura. La inquisición tuvo como objetivo juzgar los delitos contra la fé cristiana y nunca reconoció inocentes.
La inquisición funcionó en Cartagena de Indias hasta la revolución del 11 de noviembre de 1811, regresando en 1816 con el Pacificador Pablo Morillo para luego ser desterrada definitivamente en 1821 con la liberación de Cartagena de Indias por parte del ejército patriota.
La inquisición fue creada en la Edad Media (1223), era un tribunal de índole religiosa que se dedicaba a "rescatar" de las garras del pueblo enfurecido a todas aquellas personas que atentaran contra la fé católica (herejes) para poder juzgarlas como se merecían. De amplia expansión en todos los países cristianos de Europa, la inquisición tuvo en españa, sin embargo, un carácter algo desviado de los objetivos primarios.
Además de amplificar la justicia en términos religiosos, fue un monumento de la Corona Española para poder ejercer una presión e influencias políticas en todos los sectores, casi que independientemente del Vaticano.
Debido a la forma particular de juzgar y sentenciar a los acusados (tormentos, torturas), se tuvo un concepto erróneo de la mentalidad de los inquisidores, quienes no fueron sino simplemente unas personas muy apasionadas con su trabajo, muy convencidas de lo que hacían y en que en algún momento llegaban a abusar de su investidura para cometer crueldades en pro de las ideas religiosas.
Muchos tormentos para sacar confesiones se aplicaron en Cartagena, entre ellos el potro, el cordel, el jarro de agua, la gota de agua, etc. Uno de los delitos más perseguidos en Cartagena de Indias fue la brujería, que se practicaba bastante.
La inquisición fue un tribunal eclesiástico establecido en Europa durante la Edad Media para castigar los delitos contra la fé. Sus víctimas eran las brujas, los homosexuales, los blasfemos, los herejes (cristianos niegan algunos de los dogmas de su religión) y son acusados de judaizar en secreto. Los acusados eran interrogados, a veces mediante torturas y castigados si se les encontraba culpables, realizándose sus bienes.
Según la iglesia católica, se adoptó el método de la tortura (lo cuál era socialmente aceptado en el contexto de la época) sólo en casos excepcionales. El procedimiento inquisitorial se regulaba minuciosamente en las prácticas de interrogación. No todos los métodos de tortura aceptados civilmente eran aceptados por la iglesia católica y para que un acusado fuese enviado a tortura, debía ser perseguido por un crimen considerado grave, y el tribunal debía tener también sospechas fundadas de su culpabilidad.
Judío, bruja, curandero, solicitante, eran solo algunos de los calificativos usados para denunciar, juzgar y condenar a quienes se apartaban de la fé católica. Eran esos otros considerados distintos, personas desarraigadas de su tierra, pero que lograron traer consigo sus prácticas y conocimientos ancestrales; quienes llegaron motivos y creencias todos mirados bajo la misma lupa que condenaba lo diferente.
Algunos de estos calificativos han ido cambiando. Otros permanecen como señal de que aún persiste la práctica de juzgar a ese alguien porque piensa y actúa distinto.
Debido a la forma particular de juzgar y sentenciar a los acusados (tormentos, torturas), se tuvo un concepto erróneo de la mentalidad de los inquisidores, quienes no fueron sino simplemente unas personas muy apasionadas con su trabajo, muy convencidas de lo que hacían y en que en algún momento llegaban a abusar de su investidura para cometer crueldades en pro de las ideas religiosas.
Muchos tormentos para sacar confesiones se aplicaron en Cartagena, entre ellos el potro, el cordel, el jarro de agua, la gota de agua, etc. Uno de los delitos más perseguidos en Cartagena de Indias fue la brujería, que se practicaba bastante.
La inquisición fue un tribunal eclesiástico establecido en Europa durante la Edad Media para castigar los delitos contra la fé. Sus víctimas eran las brujas, los homosexuales, los blasfemos, los herejes (cristianos niegan algunos de los dogmas de su religión) y son acusados de judaizar en secreto. Los acusados eran interrogados, a veces mediante torturas y castigados si se les encontraba culpables, realizándose sus bienes.
Según la iglesia católica, se adoptó el método de la tortura (lo cuál era socialmente aceptado en el contexto de la época) sólo en casos excepcionales. El procedimiento inquisitorial se regulaba minuciosamente en las prácticas de interrogación. No todos los métodos de tortura aceptados civilmente eran aceptados por la iglesia católica y para que un acusado fuese enviado a tortura, debía ser perseguido por un crimen considerado grave, y el tribunal debía tener también sospechas fundadas de su culpabilidad.
Judío, bruja, curandero, solicitante, eran solo algunos de los calificativos usados para denunciar, juzgar y condenar a quienes se apartaban de la fé católica. Eran esos otros considerados distintos, personas desarraigadas de su tierra, pero que lograron traer consigo sus prácticas y conocimientos ancestrales; quienes llegaron motivos y creencias todos mirados bajo la misma lupa que condenaba lo diferente.
Algunos de estos calificativos han ido cambiando. Otros permanecen como señal de que aún persiste la práctica de juzgar a ese alguien porque piensa y actúa distinto.
La guillotina:
Fue la máquina utilizada para aplicar la pena capital por decapitación en varios países europeos como Francia, Reino Unido, Bélgica, Suecia, Italia, la antigua República Federal de Alemania y en la antigua República Democrática de Alemania. Aunque esté asociada con la Revolución francesa en 1789, durante la cual se empezó a utilizar en Francia, se utilizaba en otros países europeos.
La horca:
Por extensión, se denomina también horca al método de ejecución, homicidio o suicidio consiste en colgar a una persona tras rodearle el cuello con un lazo. También se denomina horca al palo que atraviesa con otro, servía para sujetar por el cuello al condenado y pasearlo, para escarmiento por las calles.
El desgarrador de senos:
Es un instrumento de tortura con forma de tenaza acabado en cuatro afiladas puntas. La tortura consistía en aplicar las cuatro puntas estando al rojo vivo o frío los senos, desgarrándose; Era un instrumento utilizado sobre mujeres rameras.
El collar de púas punitivo:
Está provisto de pinchos en todos lados. Solá pesar más de 5 kilos, se centraba en el cuello de la víctima, y a menudo se convertía en un medio de ejecución: la erosión hasta el hueso de la carne del cuello, hombros y mandíbula, la progresiva gangrena, la infección febril y la erosión final de los huesos, sobre todo de las vértebras descarnadas conducen a una muerte segura, atroz y rápida.
El santo oficio permaneció en Cartagena de Indias hasta 1811 cuando estalló el movimiento independentista y los inquisidores españoles fueron expulsados. Sin embargo, fue realmente erradicado en 1821.
En el Palacio de la Inquisición aloja en su interior el Museo y el Archivo Histórico de Cartagena y es uno de los centros culturales más destacados del Caribe colombiano, que muestra, a la luz de los Derechos Humanos, uno de los episodios más brutales de la época de la Colonia, un espacio de Memoria Histórica para no olvidar este horror de dos siglos















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